Clásico entre los clásicos y en el centro más centro de la ciudad. Su responsable, Francisco Mateu lleva más de tres décadas en su pequeño pero coqueto y tradicional local, fiel a su música de jazz ambiental. Sopa de cebolla, crema de mariscos y patés, más los confits de pato u oca, el magret, avestruz... Pero sobre todo el lenguado –a la meunière, grillé, a la almendra o a la provençale– y las salsas –tártara, a la mostaza, al rocafort...– dan carácter a este local.


