
De la gran ciudad de Canton no sólo hay que destacar su famoso arroz. La cocina cantonesa es, probablemente, una de las más exhuberantes de China. De allí son la mayor parte de los platos que prepara este nuevo restaurante –procedente de Londres–, y que resguarda el cercano Miguelete. Se cocina a la vista, sin trampas ni cartón. Y si el tiempo lo permite dispone de una terraza exterior. Admite ticket-restaurante: cheques gourmet y sodexho pass. Interesante bodega.


