
El escritor madrileño de novelas tan reconocibles como El alquimista impaciente o La flaqueza del bolchevique regresa a la primera línea literaria gracias a un nuevo manuscrito que cabalga entre la ficción y la realidad. Un libro que busca entender la fascinación que ejerce la guerra entre los más jóvenes.
Entre los personajes protagonistas hay un escritor y un aspirante. Curiosamente, los dos se llaman Lázaro. ¿Encontramos a Lorenzo Silva en alguno de ellos?
Con ambos comparto experiencias y zozobras, lo que me ha servido para dibujarlos. El narrador principal es alguien con el que tengo más diferencias que similitudes. He intentado reproducir el itinerario como escritor de alguien que obtiene sus fuentes, su inspiración, de otros medios, además de los libros. Un personaje peculiar, con aristas propias.
En Niños feroces hay ficción dentro de ficción. Un relato esconde otra narración. ¿Qué dificultad implica esto?
No es tan difícil. Mi novela es un tanto experimental en cuanto no se desarrolla de forma lineal. Los dos relatos dialogan entre sí de forma permanente, retroalimentándose de manera circular. Es una construcción diferente, aunque, por supuesto, legible. Estamos construyendo la novela 2.0.
El protagonista del relato de Lázaro, el aspirante a escritor, es un voluntario de la División Azul que termina combatiendo espalda con espalda con miembros de la Waffen-SS. ¿Es posible empatizar con un personaje con semejantes aliados?
Esa es la gracia y el mérito del escritor: convertir un personaje desagradable en alguien cercano al lector. Al final no deja de ser una persona, un ser humano. Creo que estos personajes, desde el punto de vista del lector, son más interesantes. Del millón que acabaron vistiendo el uniforme nazi, todos ellos tenían distintos intereses, un recorrido vital diferente.
El reto de Lázaro es dar forma y terminar un relato extenso. ¿Qué queda en Lorenzo Silva del miedo ante el folio en blanco?
Al folio en blanco le tuve pánico hasta que me di cuenta de que estaba enfocando el problema de manera errónea. Me sentaba delante del papel a ver qué se me ocurría, pero me di cuenta de que valía la pena pensar en una historia durante horas y después sentarte a escribir. Yo, delante del folio, sólo tardo tres segundos en ponerme a escribir. El miedo que he visto en muchas personas es a sostener un edificio de 400 páginas. Escribir una cuartilla es fácil. Un libro requiere tenacidad, sostener el esfuerzo, tener fe en una mentira de 400 páginas. Este es el desafío del protagonista de la novela, que al final se resume en tener fe en sí mismo.
Los licenciados españoles de hoy se van a Alemania en busca de oportunidades. Jorge García, el voluntario de la División Azul de su novela, también emigra con apenas veinte años.
Jorge acaba combatiendo en Alemania con españoles de procedencia e intereses muy distintos. Algunos habían emigrado con anterioridad y trabajaban en fábricas de armas. Prefirieron alistarse antes que quedarse en las fábricas y arriesgarse a un bombardeo. Antes del Vente a Alemania, Pepe, se produjo una gran emigración tras la Guerra Civil. Es cíclico.
¿Cómo articula la ficción dentro de una novela con tanto componente de investigación periodística?
Al final, todo es un relato que necesita una voz propia que lo unifique. El conocimiento, las fuentes, pueden provenir de una crónica, de un documental o de internet. La red posee la ventaja de que nos enseña a manejar información muy heterogénea.
¿Qué dificultades implica esta labor de investigación y documentación?
Hay pasajes que están muy documentados, como es el caso de la División Azul. Pero hay casos muy complicados, como el de los SS españoles en el tramo final de la II Guerra Mundial. Los testimonios de los supervivientes son muy dudosos y hay cuestiones que son meras hipótesis.
Ante la grandilocuencia de un conflicto militar, ha buscado las historias particulares.
La guerra es la suma de todas estas historias personales, algunas de ellas grotescas, que construyen la realidad del relato de la guerra. Por ejemplo, los voluntarios españoles que se retiraban eran acribillados por los propios soldados alemanes.
¿De dónde proviene la fascinación, sobre todo de los más jóvenes, por los conflictos bélicos?
La guerra revela la condición del hombre como depredador. Esta condición, en un conflicto, aflora y se privilegia. Esto nos produce una extraña mezcla entre espanto y fascinación.
|
Catálogo
Ruzafashow
»Descubre quiénes somos y las diferentes publicaciones que ofrecemos a través del catálogo actualizado de Ruzafashow.
|
|
|
Tendencias Niños
»REBELIÓN:Los Teenagers arrasan
»SPLASH!: Especial baño »HAPPY FIMI, HAPPY FASHION |
Tendencias Moda
INVIERNO 2011-12
»ACTITUD SÁNCHEZ by Cristina Warner
»HH: Hortensia Herrero. Toda una personalidad por descubrir, en familia »FOREST ORPHANS de Minerva Portillo |
|
Tendencias Novias
NOVIAS
»MODA: entrevista a Lorenzo Caprile
»EL GRAN PASO: revive las bodas más exclusivas »ZOOM JOYAS: los enlaces reales nos inspiran |
Almanaque
Gastronómico
Es la tercera edición de la completa guía que actualiza el panorama culinario de la Comunitat Valenciana y el estado de la cocina en España y en las capitales del mundo.
|


