
Con el éxito de La Sucursal y Vertical como bagaje, Javier Andrés regresa al Ensanche, barrio con el que estuvo muy relacionado años atrás gracias al restaurante La Sal, para hacerse cargo de un nuevo negocio de restauración emplazado en el emblemático Alimentación Tomás Huerta.
¿Cómo surge la idea de llevar las riendas de un establecimiento mítico como el antiguo Tomás Huerta?
Hace seis años realizamos un acto gastronómico en el Mercado Central junto al fallecido Santi Santamaría y un grupo de empresarios. La cercanía de la gente con el producto ofrece un ambiente distendido, una forma distinta de comer. Allí surgió la idea de generar un espacio que recordara a un mercado, referencia de mi infancia, ya que mi abuelo y mi padre eran y son vendedores en el Mercado Central.
En la situación económica actual, ¿está el panorama como para abrir nuevos negocios?
Hace poco un amigo me dijo: “Si te parece arriesgado apostar ahora, no lo hagas, y entonces sabrás lo que es el riesgo”. La gente quiere espacios donde disfrutar de la gastronomía y en Coloniales Huerta se gasta lo que quiere. Para este tipo de ofertas siempre habrá un hueco. Este negocio está muy relacionado con nuestra forma de ser.
Teniendo en cuenta su compromiso con La Sucursal y Vertical, ¿cuál es el propósito de este nuevo local?
Aquí ha habido un proyecto personal relacionado con la memoria gastronómica. Se trata de dar vida de nuevo a un local centenario, muy relacionado con el barrio y que merece dignificarse. La gastronomía es parte de nuestro patrimonio cultural.
¿Qué queda del antiguo negocio?
Queda mucho, partiendo de la propia estructura del local. Hemos sido muy respetuosos con la cerámica original, adaptando el establecimiento a un local de tapas, respetando siempre la idea de la familia Huerta.
¿Cuál es su apuesta gastronómica?
Está basada en el producto, priorizando siempre el valenciano, mediante tapas con un toque de creatividad. Confiamos en productos excelentes y próximos como el embutido de Viver, la tomata de penjar de Alcalà de Xivert y muchos otros.
La competencia, sobre todo en este barrio, es amplia y diversificada. ¿Cuál es el valor añadido de Coloniales Huerta?
Viene a completar la oferta del barrio, que desde siempre ha tenido un alto valor gastronómico. Pero si se refiere a su condición, tan de moda, de gastrobar, no lo entendemos como tal. Simplemente, se trata de recuperar un espacio. El proyecto en sí es el local. Por otro lado, sería adecuado aunar esfuerzos para que este barrio se convirtiera en un destino gastronómico unificado de cara al consumidor.
El interiorismo es el otro pilar del negocio...
Carmen Baselga ha sabido plasmar la magia del local. Dar la calidez suficiente, hacerlo confortable, desde el respeto a su historia. Ha conjuntado materiales de nuestro entorno inmediato junto con elementos de diseño, como las lámparas de inspiración nórdica. Además, ha recuperado la noción de escaparatismo, no con la intención de vender, sino de contar distintas historias.
Tanto en el antiguo como el nuevo negocio se ha primado el aspecto referente al vino...
Kena, nuestra sumiller, es la primera persona a la que se ha incorporado en plantilla. Nuestra idea es que el cliente, además de consumir un espectro de vinos por copa, pueda probar cualquier vino de la tienda en su mesa, una opción extensible a cualquier otro producto presente en la tienda.
|
Catálogo
Ruzafashow
»Descubre quiénes somos y las diferentes publicaciones que ofrecemos a través del catálogo actualizado de Ruzafashow.
|
|
|
Tendencias Niños
»REBELIÓN:Los Teenagers arrasan
»SPLASH!: Especial baño »HAPPY FIMI, HAPPY FASHION |
Tendencias Moda
INVIERNO 2011-12
»ACTITUD SÁNCHEZ by Cristina Warner
»HH: Hortensia Herrero. Toda una personalidad por descubrir, en familia »FOREST ORPHANS de Minerva Portillo |
|
Tendencias Novias
NOVIAS
»MODA: entrevista a Lorenzo Caprile
»EL GRAN PASO: revive las bodas más exclusivas »ZOOM JOYAS: los enlaces reales nos inspiran |
Almanaque
Gastronómico
Es la tercera edición de la completa guía que actualiza el panorama culinario de la Comunitat Valenciana y el estado de la cocina en España y en las capitales del mundo.
|


