

La antigua Bodega Loli, fundada hace 30 años cerca del hospital 9 de Octubre, ha renovado recientemente su interiorismo, convirtiéndose en “Lolitos, tapas y más”. A pesar de los cambios exteriores, el local ha mantenido su esencia de restaurante familiar, de cocina tradicional. Su gerente, Maribel, hija de los fundadores, asegura que la pasión por el trabajo bien hecho y la calidad constituyen la clave del éxito de este local a lo largo de sus casi cuatro décadas de existencia.
¿Qué ha quedado de la Bodega Loli, el anterior local?
El alma que pusieron sus fundadores, Paco y Loli, y la ilusión por agradar cada día a nuestros clientes. El mimo tanto a ellos como hacia nuestros platos es lo que nos ha distinguido desde nuestros comienzos en 1970. Y como mi padre, Paco, me decía, la constancia en el trabajo es una de las cosas importantes para que un negocio perdure en el tiempo. Hemos mantenido también el ambiente familiar y, a la vez, hemos dado un aire de modernidad con la nueva reforma. Hemos querido evolucinar con nuestro barrio, convertido hoy en Nou Campanar.
¿En qué consiste ese toque de modernidad?
Después de muchos años de trabajo cumplí mi sueño, conseguir un local con un ambiente diáfano, moderno y de diseño, pero sin perder ese aroma a cocina tradicional. Creo que el cliente sigue buscando la cocina de siempre, pero cada vez está más informado y es más exigente. Esto nos ayuda a superarnos cada día.
Estando situado tan cerca del Hospital, su clientela es muy variada. ¿Cómo se puede satisfacer a todos?
El secreto es la variedad y la adaptabilidad: nuestro restaurante da servicio a todo tipo de clientes desde la mañana con los desayunos, donde nosotros mismos horneamos la bollería, hasta la comida con nuestro sugerente menú de día, pasando por los almuerzos. Tenemos una carta extensa en arroces, tapas, pescados, ensaladas y carnes gallegas. Y, sobre todo, tenemos servicio a cualquier hora, para aquel que sale del hospital 9 de Octubre tarde o para quien simplemente lo prefiera.
Otro secreto es el bocadillo “Lolito”, que ya tiene su fama. ¿Cómo nació?
La idea fue mía y el nombre viene del de mi madre, Loli. Corría el año 1994 y mis hijos Laura y Fran, mi amiga Amparo y yo buscábamos un producto que nos diferenciara de nuestra competencia. Quería un bocadillo especial. Es mucho más que un simple bocadillo. El pan lo horneamos nosotros y lo trabajamos en la plancha para que esté caliente y crujiente. Ofrecemos 25 variedades para que nadie se aburra y a los más atrevidos les ofrecemos también el Lolito Sorpresa. Es un bocadillo hecho con calidad y tratado con mimo, como un hijo. Pienso que cualquiera puede hacer un bocadillo pero un Lolito sólo nosotros. Empezaron a conocernos como Lolitos y con ese nombre nos hemos quedado tras la última reforma.
¿Su receta contra la crisis?
Aún en crisis no hemos renunciado a la calidad, ni a nuestro ventajoso menú de mediodía. Además, para el almuerzo disponemos también de una variedad de cuatro Lolitos mas económicos. Muchos clientes los comparten y os aseguramos que no se quedan con hambre. Los comentarios positivos que recibimos nos animan a continuar con nuestra línea de trabajo.
¿Proyectos o ambiciones para el futuro?
El proyecto más inmediato es nuestra página web, www.lolitos.es, que en breve estará disponible. En ella mostraremos nuestra historia, nuestros platos, así como las novedades que se vayan produciendo, como nuestra reciente exposición de fotos por el próximo 40 aniversario, que nos ofreció la falla del barrio en su semana cultural, con rifas y degustación de lolitos. En un futuro también nos gustaría abrir en otros puntos en Valencia, para que nuestra cocina pueda llegar a más clientes.
Pero nosotros tenemos un proyecto diario que cumplir, realizar una cocina de gran varieda y calidad con un toque diferente, sorprender y mimar a nuestros clientes, para que disfruten de cada bocado.
LOLITOS TAPAS Y MÁS
Valle de la Ballestera, 54
Tel 963 403 810
www.lolitos.es


