
Yamandú Canosa, una de las principales figuras del panorama artístico internacional actual, expone dibujos y obras recientes en la galería Tomás March de Valencia hasta finales de enero. El artista uruguayo ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas, y también desarrolla una intensa actividad pedagógica como profesor. Su obra está expuesta en importantes museos e instituciones, como la Colección de Arte Contemporáneo de La Caixa, el Museo de Bellas Artes de Oviedo o el Museo de Arte Americano de Maldonado en Uruguay.
El objeto central de sus trabajos recientes es el paisaje... Soy paisajista, pero me interesa la subjetividad del paisaje –que ya se empezó a investigar en el romanticismo–, y la idea de que el paisaje es lenguaje y viceversa. Paisaje es todo lo que miramos. Cuando decimos paisaje estamos hablando de toda la experiencia óptica, emocional y subjetiva que tanto fascinó a los surrealistas.
En sus exposiciones cuida también el montaje. ¿Cómo ha sido el de la galería Tomás March? Sí, sin duda la manera de mostrar la obra y de modular la experiencia del visitante es una tarea emocionante. Yo articulo toda la obra en relación con el horizonte de la sala. El muro no está ahí para soportar el clavo que sostiene al objeto, está ahí para sostener y acoger a la imagen, que es diferente. En cuanto a Viento, la exposición que presento en Tomás March, las obras se agrupan a partir de grupos “narrativos” diversos, recurrentes en mi trabajo: el paisaje como construcción del lenguaje, los “muros” y el lenguaje, la guerra, el amor, las nociones subjetivas del tiempo y del espacio, la percepción de la naturaleza como un espacio emocional o la geometría del imaginario. Viento arrastra, en su movimiento, obras de diferentes años y las agrupa en “nubes” de imágenes.
¿Qué esencia o significado tiene para usted la técnica del dibujo? El dibujo es una disciplina central para mi. No me acerco al dibujo para hacer esquemas o estudios. Cuando dibujo, intento que cada pieza sea una obra. La inmediatez del dibujo, su carácter ancestral, su frescura, permite trabajar con la cadencia del pensar (¡pensamos con imágenes!). Y por eso se adapta tan bien a los tiempos que corren. Es un soporte muy directo, que permite la integración de muchas técnicas. Quizás el dibujo, la fotografía y el vídeo sean las disciplinas mejor dotadas para captar la pulsión contemporánea.
¿Qué de reacción busca en el espectador? Pretendo que el que mira se divierta, se mantenga atento en cada paso, que la obra sea “pregnante”, que “embarace” la mirada. Son obras abiertas, se transforman en los contextos de las instalaciones, en la vecindad. En las instalaciones cada obra dialoga con la vecina desde la diferencia, desde lo imprevisto. Mantienen alerta la percepción.
¿A qué artistas admira y de qué manera influyen en su obra? Soy absolutamente ecléptico. Mis gustos van desde los mínimals, Torres García, el arte concreto, el surrealismo (especialmente Magritte y Miró), Friedrich...
GALERÍA TOMÁS MARCH
Aparisi y Guijarro, 7
Tel 963 922 095


